
<p>Desde el centro veterinario de Cadaqués Es cau d'en Pinxo queremos recordaros en esta época del año que la planta de Navidad o Ponsettia (Euphorbia Pulcherrima) es tóxica para nuestras mascotas. La ponsettia contiene muchas sustancias químicas, pero hay una que se considera responsable del peligro que representa para nuestras mascotas, especialmente en caso de ingestión: la euforbina.</p><p><br></p> <p>La ingestión de esta planta provoca vómitos, diarrea e inflamación de las zonas expuestas (laringe, faringe, etc.), por lo que también se puede observar una dificultad significativa para tragar y, en los gatos, mucha salivación.</p> <p><br></p><p>Esta planta (tanto el polen como la savia) es irritante, por lo que puede haber casos de irritación por contacto, tanto de la piel como de las mucosas y los ojos. Esto es especialmente importante en el caso de los gatos, ya que tienen cierta capacidad para subir a los muebles más altos y acceder a los rincones que menos se preocupan y, dondequiera que vayan, se marcan rascándose la mejilla o la barbilla contra todo tipo de superficies. Este gesto, tan típico de los gatos, puede hacer que partículas de la planta dañen sus ojos o provoquen úlceras corneales, que, si no nos damos cuenta a tiempo, podrían provocar una lesión irreversible con pérdida de visión.</p> <p><br></p><p>En casos de ingestión, la evolución suele ser favorable, especialmente en animales adultos con el tratamiento adecuado. Sin embargo, puede aparecer una imagen nerviosa en casos de ingestión intensa, y debemos añadir que en la literatura hay referencias a casos fatales.</p><p><br></p> <p>Esta intoxicación hoy en día no puede tratarse con ningún antídoto, sino que el objetivo es evitar la absorción intestinal de la toxina y contrarrestar los síntomas a medida que aparecen.</p><p><br></p> <p><strong>¿Cómo actuar en caso de posible intoxicación?</strong></p> <p>El primer consejo siempre es prevenirlo. Si llegas a casa y encuentras los restos, evita que el animal siga ingeriendo la toxina.</p> <p>Avisa a tu veterinario habitual, él o ella —él o ella ;)— te hará preguntas para evaluar la gravedad de la situación y te dirá qué hacer durante el traslado. Dependiendo de los recursos de tu centro veterinario habitual, pueden derivarte a un centro de derivación para emergencias. Si es necesario, avisa a un amigo, familiar o taxi para un viaje lo antes posible.</p> <p>Por último, sigue las instrucciones de tu veterinario de camino al hospital. Personalmente, también recomiendo que siempre llames al centro donde vas a informarles de la situación, las características de la mascota (especie, edad, peso...) y la hora prevista de llegada, para que puedan estar preparados para atender a tu mascota. </p><p><br></p>
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